Nuestra Historia

La Diócesis de Sonora fue erigida por el Papa Pío VI, por medio de la Bula “Inmensa Divinae Pietatis”, fechada el 7 de Mayo de 1779.

El 24 de mayo de 1883 deslinda Culiacán de la diócesis de Sonora. Hermosillo es la nueva sede episcopal de la diócesis, y Culiacán tiene su sede en esa misma ciudad.

Anterior a Catedral, existía una Iglesia de Presidio y posteriormente Parroquial, situada en las primeras décadas del siglo XIX. Para 1876 este templo ya se encontraba deteriorado. En 1884 el templo fue elevado de categoría a iglesia Catedral.

El Obispo Herculano López de la Mora impulsó los trabajos de la Catedral entre 1887 y 1902, con la ayuda incansable del párroco Ángel María Barceló.

A la muerte del Obispo Herculano, el día 6 de abril de 1902, el edificio de Catedral quedó inconcluso: le faltaba la cúpula y una de las torres.

A la llegada de Don Ignacio Valdespino y Díaz, en 1902 se continuaron los trabajos de la construcción de la Catedral. Quedando así lista la torre izquierda en el año 1908.

El día 22 de abril de 1905, Sábado de Gloria, se llevó a cabo la bendición y colocación de la imagen de nuestra Señora de la Asunción, llamada como “nuestra Señora de Hermosillo” por el Obispo Valdespino.

Dicha imagen fue traída desde Barcelona, España, entrando por el Puerto de Veracruz para ser trasladada hasta Hermosillo.

Durante el ministerio episcopal de Don Juan Navarrete quien arribó a Sonora en 1919, se concluyó la cúpula de cemento armado éntre los años 1960 a 1963, pues la anterior era de madera.

El 21 de febrero de 1982 fallece Don Juan Navarrete y Guerrero y después de la ceremonia exequial es sepultado en el altar izquierdo de Catedral.

A lo largo de 237 años la Diócesis ha sido pastoreada por varios Obispos.